Un Ritual lleno de Pasion y Amor

"Te reclamo como mi compañera. Te pertenezco. Te ofrezco mi vida. Te doy mi protección, mi fidelidad, mi corazón, mi alma y mi cuerpo. Tu vida, tu felicidad y tu bienestar serán lo más preciado y estarán por encima de todo siempre. Eres mi compañera, unida a mí para toda la eternidad y siempre bajo mi cuidado”



domingo, 15 de mayo de 2011

HAMBRE OSCURA/CAPITULO 8


CAPITULO 8

RIORDAN atravesó la puerta primero. El hedor del terror perneaba la habitación. El olor pungente de grandes felinos era sobrecogedor. Una mesa estaba volcaba. Había una pequeña mancha de sangre sobre la pared y otra sobre una silla rota.
Juliette se presionó la mano sobre la boca, conteniendo un sollozo.
- Ella es solo una niña, Riordan. Acaba de alcanzar los veinte años. - Empujó pasando a Riordan y se apresuró a cruzar la habitación hasta la pared. Inhaló profundamente, oliendo la sangre. - No es de Jasmine. Es de Solange. Ella estaba aquí.
Riordan estaba examinando la habitación y el suelo del bosque justo afuera.
- Llegó cuando estaban tomando a Jasmine y debe haber cambiado de forma a la carrera. ¿Puede hacer eso? Mira, aquí están sus pisadas, y aquí están las ropas desgarradas y marcas de garras. No tuvo tiempo de despojarse de la ropa y cambió con ella encima. Las costuras de la tela se separaron y se quitó de un tirón el resto para poder luchar. Fue ella lo que rompió la puerta intentando llegar hasta tu hermana. Ellos la atrancaron desde dentro y se llevaron a tu hermana por detrás. Uno la cargaba. Tenían la forma de hombres. Mira. - Se agachó junto a las marcas. - Este es de repente más pesado, y cargaban peso. Jasmine no luchaba.
- Estaba inconsciente. - Dijo Juliette. - Lucharía con ellos con su último aliento. Todas vimos morir a mi madre. Solange los vio matar a su madre y aun así corrió dentro, sin vacilan, para intentar detenerlos. - Se repente se volvió para estudiar la sangre. - No está gravemente herida.
- Uno se quedó atrás, un hombre grande, y cambió a la forma del jaguar. Probablemente no quería hacerle daño cuando vio que era una mujer y que cambiaba a la carrera. Después de todo, probablemente es extremadamente rara. - Riordan siguió las marcas. - Ella consiguió alejarse, al interior del bosque. El hombre grande fue tras ella. - Se volvió hacia Juliette. - ¿Y cuál debemos seguir?
- Quizás deberíamos separarnos. Yo seguiré a Solange. Hemos luchado juntas antes, y sé como piensa. Me aceptará. Tú ve tras Jasmine. Era mucho más fuerte y puedes viajar más rápido. Tienes una oportunidad de llegar hasta ella antes de que le hagan daño.
- El amanecer romperá pronto, Juliette. Tendré que ir a la tierra. Si no alcanzo a tu hermana antes de ese momento, pasará otro día de tormento. - Riordan maldijo la vulnerabilidad de su herencia. - No puedo caminar bajo el sol. - Sus dedos le acariciaron la mejilla. - Arderás, Juliette. Tu piel ya no soportará el sol intenso y sus ojos arderán.
- No me importa mi piel. - Juliette le empujó pasándole y estudió el suelo, la dirección que el grupo de hombres había tomado. Intentó pensar quién la necesitaría más. Riordan era rápido; podría acercarse a su hermana antes de que tuviera que alejarse del sol. - Jasmine ya ha estado con ellos durante horas. Si no crees que tendrás suficiente tiempo para llegar hasta ella entonces tendré que confiar en que Solange consiga librarse de su atacante sola. Tenemos e encontrar a Jasmine rápido, Riordan.
Riordan le rodeó la cintura con un brazo, levantándola. La jungla circundante se convirtió en un borrón cuando corrió a través de ella. Juliette no tenía ni idea de como podía él concentrarse en el rastro, en leve roce de hojas, ramas rotas, y pisadas ocasionales cuando se movía tan rápidamente. No necesitaba decirle que su hermana pequeña estaba en horrendos problemas; él podía leer cada preocupación en su mente. Cuando los hombres cambiaban de forma, no llevaban ropa.
Jasmine estaba sola y sin protección. Juliette solo podía rezar porque los hombres quisieran llevarla tan lejos de ayuda como fuera posible. Intentó no pensar en su prima... sola, herida, huyendo por su vid.
Puedo enviar en busca de mis hermanos, pero están a cientos de millas de distancia. No estarán aquí en varios alzamientos.
Solange luchará. No la tomarán fácilmente. Incluso mientras lo pensaba, una oleada de esperanza la atravesó. Era cierto,
Solange era una luchadora. Nunca se rendiría, nunca se entregaría, no importaba lo herida que estuviera. Siento como si la hubiera abandonado, pero ella tiene una oportunidad mucho mejor que Jasmine.
Por lo que puedo ver de tu prima en tu mente, ella querría que fueras tras Jasmine.
Riordan era demasiado consciente del que el tiempo se les escapaba. Los hombres jaguar eran adeptos a perderse en el bosque. Se habían dispersado, entretejiéndose a través de los árboles, más astutos ahora, obviamente seguros de que le estaba intentando seguirles.
El viento se alzó en una ráfaga subida en el suelo del bosque, cargando una remolino de vegetación, hojas, ramas y pétalos de flores en un oscuro embudo dirigido hacia el cielo. La basura estalló sobre ellos, una nube de misiles arrojados desde la tierra por manos invisibles. Riordan reaccionó instantáneamente, girando instintivamente su cuerpo dando vueltas en medio del aire para proteger mejor a Juliette. Los restos se incrustaron en su piel, apuntados a su corazón. Maldijo en varias lenguas mientras corría a posarlos en tierra donde podría luchar sin la carga de la forma humana de Juliette obstaculizándole.
Líbrate de tus ropas ahora y tan pronto como sientas el suelo bajo tus pies, cambia y entremézclate con los árboles. Oculta tu verdadero ser dentro del animal.
Fue el tono siniestro de la voz de él lo que la hizo obedecer sin vacilar. No podía cambiar siempre a su otra forma, ciertamente no a voluntad como hacía él, o siquiera como hacía Solange, pero reconocía que estaba en peligro mortal. Se las arregló para contonearse fuera de sus vaqueros y se desabotonó la blusa antes de que estuvieran en el suelo. Tiró las ropas lejos de ella, dispuesta cambiar, abrazándolo.
Riordan se movía en su mente, recogiendo la imagen, prestando su fuerza. El cambio fue ligeramente diferente del de los
Cárpatos, pero estaba profundamente en la mente de ella y sabiendo ahora como funcionaba era capaz de proporcionarle la velocidad extra. El jaguar saltó a las ramas inferiores de un árbol y desapareció completamente en la vegetación. Riordan se volvió para enfrentar a su enemigo.
Una figura sombría explotó de la tierra, erupcionando directamente delante de Riordan, un puño se estrelló contra su pecho y profundizó. Riordan se retorció ligeramente, tomando el dolor y dejándolo ir, barrió con una pierna para enviar a su atacante dando tumbos hacia atrás. No hubo sonido, ni cara. El vampiro no era nada más que humo negro disolviéndose rápidamente. Se hizo un misterioso silencio. Ni siquiera los insectos canturreaban.
Zacarías. Riordan se extendió a lo largo de su vínculo mental privado hacia su hermano mayor. Un maestro vampiro está aquí, uno con poderes más allá de lo imaginable. No puedo divisarle. No puedo atacarle. Si caigo, debes encontrar y proteger a mi compañera. Riordan se agachó, sus ojos intranquilos buscando, cada sentido completamente alerta. Se hundió en el suelo del bosque y escarbó puñados de rica tierra. Estaba perdiendo sangre con rapidez. El vampiro le había debilitado deliberadamente. Para preservar su fuerza, Riordan no se movió, aparte de cubrir sus heridas. Oyó el desasosiego de Juliette en su mente, sabía que permanecía cerca con la esperanza de ayudarle, pero no había forma de luchar con lo invisible.
Riordan sintió a su hermano moverse a través de él, examinando el terrible agujero abierto en su pecho, calculando su fuerza, buscando a través de sus recuerdos para revivir el ataque. Sal de ahí. Ningún cazador solitario acabará con este solo.
Incluso mientras enviaba la orden, estaba trabajando en reparar las heridas de su hermano menor en la distancia. Riordan podía sentir la calidez moviéndose a través de su cuerpo, oír el canto sanador en su mente.
Sintió el aire agitarse a su alrededor e inmediatamente se precipitó lejos de la perturbación, rodando a su izquierda y poniéndose en pie para enfrentar a su figura sombría. Riordan se las arregló para desviar el rayo centrado del relámpago antes de que le golpeara. La energía se estrelló contra la tierra, sacudiendo el suelo. Alzó los brazos y la tierra continuó ondulándose. Se abrieron grandes grietas, una se precipitó hacia la figura insustancial con amenazadora velocidad. Riordan sintió el momento exacto en que ambos, Juliette y Zacarías unían su fuerza con la de él. La grieta se ensanchó y abrió la tierra y el vampiro cayó en le agujero. Riordan envió las rayos a gran velocidad tras él, lanza tras lanza, dirigidas cada una profundamente en un esfuerzo de marcar un tanto a ciegas.
Riordan se tambaleó mientras se movía lejos de donde el vampiro le había visto por última vez. Había una quietud ahora, como si el bosque contuviera el aliento. Riordan notó que el cielo estaba oscurecido por nubes de tormenta. Es amanecer estaba a solo unos minutos de distancia. El vampiro había golpeado rápida y ferozmente con la esperanza de derrotarle rápidamente.
Me sintió contigo. Zacarías consideró la idea. No volverá para luchar. Probablemente irá a la tierra durante un largo período de tiempo o abandonará nuestra zona. Sea lo que sea lo que quería lograr aquí no vale la pena su vida. Lo que fuera que atrajo a un poderoso enemigo a nuestras tierras tiene que ser importante.
Creo que ha contaminado a algunos de los hombres jaguar. Han estado capturando mujeres y forzándolas a emparejarse con el propósito de procrear. Sus mujeres tienen todas habilidades psíquicas y son capaces de convertirse en compañeras para nuestros hombres. Riordan estaba seguro de que un poderoso vampiro solo vendría a la jungla si le convenía. Si el vampiro podía evitar que los Cárpatos encontraran compañeras, más y más de sus hombres se convertirían en vampiros o caminarían hasta el sol.
Estás pensando que esto es una conspiración muy bien pensado. Zacarias dio vueltas a la idea en su cabeza. Esto debe informarse a nuestros hermanos en nuestra tierra natal. Enviaremos a Manolito. Nos ocuparemos de los hombres jaguar que abusan de sus mujeres. Tú debes acudir a la tierra rápidamente, Riordan. Pon a tu compañera en la tierra y quédate hasta que estés completamente sanado. Yo empezare la caza en busca de las mujeres.
La hermana de mi compañera ha sido tomada.
Debes sanar u os perderemos a ambos. Eso no puede ocurrir. Sin niños nuestra raza se enfrenta la extinción, al igual que la del jaguar.
Riordan rompió bruscamente el contacto con su hermano, despreciando la verdad, despreciando la orden en la voz de su hermano. Eso no les hacía diferentes a los hombres jaguar.
- Eso no es cierto. - Juliette estaba a su lado, empujándole hacia el suelo mientras examinaba el parche empapado de sangre de su pecho. Le presionó para que se tendiera mientras reunía más rica tierra y hierbas curativas y las mezclaba con la saliva de él. - Aprendo rápido. Esta pequeña receta asquerosa estaba en tu mente mientras intentabas hacerla tú mismo.
- Es cierto, Juliette. Necesitamos mujeres desesperadamente, y necesitamos que den a luz niñas. - No podía dejar de mirarla, inclinada sobre él con su hermoso cuerpo femenino. Estaba desnuda, agachada junto él, con ansiedad en su cara, sus increíbles pechos balanceándose con cada movimiento. Se sentía como si estuviera en un sueño. Posiblemente ella no podía ser real. Mujeres como Juliette no existían en su mundo.
- Riordan. - Ella pronunció su nombre agudamente. - No te alejes de mí. No te atrevas a desmayarte. Déjame poner esta cosa y luego te proporcionaré sangre. - Miró alrededor nerviosamente. - ¿Estás seguro de que se ha ido? No le vi nunca. No puede ayudarte porque nunca capte un vistazo de él.
- Está amaneciendo. - Riordan sonaba lejano. Levó la mano y le tocó el pecho, apenas rozando la suave piel para confirmar que era real. - No tiene más elección que ir a la tierra.
- Riordan, toma mi sangre.
Él sacudió la cabeza.
- Te dejaré débil y adormilad sin nadie para protegerte.
Ella ignoró la mano que le acunaba el pecho, masajeándole la carne con dedos gentiles. Le cogió la cara y le obligó a mirarla.
- Haz lo que te digo y toma mi sangre. No puedes morir, y lo harás si no tienes sangres. Necesito que me ayudes a recuperar a Jasmine. Y quiero que vivas por mí. Olvida todo lo demás, Riordan.
- No puedo protegerte mientras yazgo bajo tierra, esas largas horas.
- Puedo protegerme a mí misma. Por favor toma mi sangre, Riordan. - Estaba empezando a desesperar.
Hubo un débil movimiento en su mente. Otra voz se arremolinó allí durante un rato, susurrando con el mismo acento, lejana y distante como si fuera difícil encontrar el camino exacto. Y entonces fue súbitamente clara. Soy Zacarias. Él nunca te pondrá voluntariamente en mayor peligro debilitándote. Te ayudaré, pero debes recordarlo, si te ocurriera algo mientras él descansa bajo tierra, se alzará como vampiro y me veré obligado a destruirle. Debes permanecer con vida.
- Alguien debió dejar claras las reglas con antelación. - Murmuró Juliette por lo bajo, pero dio el asentimiento mental al hermano de Riordan. No soportaría la idea de perder a Riordan, y podía ver claramente que iba a ser terco y combativo si ella insistía sin ayuda.
Supo en el momento exacto en que Zacarias golpeó, sujetando a Riordan y obligándole morder profundamente la muñeca de
Juliette. Incluso a pesar de estar bajo una fuerte compulsión, sintió que Riordan se esforzaba por protegerla, arremolinando la lengua sobre su piel para aliviar el dolor. Una oleada de furia le atravesó brevemente ante lo que Juliette y Zacarias estaban haciendo, pero su genio murió de muerte repentina. Juliette siguió su propio camino al sentirse justificada. Si
Riordan quería pasar la vida con ella, sería mejor que se acostumbrara a quién era.
Riordan se libró del control de Zacarías en el momento en que la sangre le dio suficiente fuerza. Tomó solo lo suficiente de
Juliette como para ayudar a su sanación antes de cerrar la herida con la lengua. Acarició con el pulgar los pinchazos.
- Quiero pasar varias vidas contigo, y sé exactamente quién eres, Juliette. - Adoraba cada centímetro de ella, adoraba verla con sus curvas femeninas desnudas, pero el tiempo pasaba y él estaba mucho más débil de lo que debería.
Fabricó vaqueros y una blusa para ella, un material suave y ligero que no se aferraría demasiado con la alta humedad.
- Debes proteger tus ojos lo mejor que puedas. He hecho la camisa de manga baja para proteger tu piel. Intenta permanecer a cubierto tanto como sea posible. Sé que continuarás persiguiendo a Jasmine, pero no te pongas en peligro hasta que pueda ayudarte. No ayudará a tu hermana que te maten o capturen.
Ella se puso encima las ropas, un poco temblorosa por la pérdida de sangre y el terrible miedo que fluía cada vez que miraba el ofensivo agujero en el pecho de él.
- Seré cuidadosa. - Le pasó los dedos por el pelo. - Haz lo que tengas que hacer. Te veré tan pronto como el sol se ponga.
Riordan miró fijamente a sus alrededor, sus dedos de repente le sujetaron con fuerza la muñeca, deteniendo todo movimiento. El desasosiego estaba empezando a avanzar en su mente. El exploración no detectaba enemigos, humanos o de otra clase en la zona. Sería imposible para un vampiro soportar la salida del sol. Aunque la mayor parte de los Cárpatos podían soportas las horas diurnas, Riordan estaba gravemente herido y la luz ya estaba afectando a su cuerpo. Rodó para mirar a la copa de los árboles, incapaz de sacudirse la repentina alarma que atravesaba su cuerpo. Las hojas susurraban y se balanceaban con el viento. Cada especie de planta se aferraba a los troncos de los árboles y se retorcía a través de las ramas, creando una jungla de follaje. El viento tocó las hojas, el más pequeño de los roces, pero fue suficiente para revelar los ojos turquesa, brillando como raras gemas hacia ellos.
El jaguar saltó, su cuerpo musculoso y compacto atravesando el aire, con las garras extendidas, los ojos enfocados sobre su presa. Riordan empujó a Juliette lo suficientemente fuerte como para tumbarla y se disolvió en niebla, haciendo que el felino golpeara la tierra donde él había estado. El felino se revolvió, utilizando su espina dorsal flexible, golpeando con grandes garras el espacio vacío.
- ¡Solange! ¡No! - Juliette se precipitó a aferrar al felino, recorriendo con las manos la suave piel, buscando daños. Había varias laceraciones, una serie de feas heridas abiertas donde un felino obviamente había rozado su costado. - Estás herida, son profundas. - Se volvió para buscar a Riordan, sintió la yema de los dedos de él rozándole la mejilla.
De veras quería matarme, Juliette. Le sentí en su mente. Debo ir a la tierra. Ella está furiosa porque han tomado a su prima.
Permanece salvo y haz lo que puedas para calmarla.
Oyó el pesar en su voz, el cansancio y el dolor.
- Ve, Riordan. Te veré cuando el sol se ponga.
Las ropas flotaron hasta la tierra mientras él se alejaba rápidamente. Los vaqueros eran para alguien con piernas más largas y cintura más estrecha. La camisa cubriría el cuerpo bien dotado de Solange. Había sido bastante fácil captar sus proporciones exactas de los recuerdos de Juliette.
- Se ha ido, Solange. Cuéntame que ocurrió.
Solange cambió a su forma natural, permaneciendo agachada sobre el suelo, encarando a Juliette.
- Ya la tenían antes de que alcanzar la casa. No puede detenerles, lo siento. Lo siento tanto. - Sacudió hacia atrás la pesada caída de su pelo oscuro. - Uno se quedó atrás para proporcionar la otra ventaja. Una vez comprendió que era una mujer, y capaz de cambiar rápidamente, con una de los linajes más puros, tuve una auténtica ventaja. No quería hacerme daño. -
La sangre goteaba de las heridas de su costado. - Me hizo esto antes de comprender quien era yo. Me temo que eso puso a
Jasmine en un peligro mayor. La guardarán mucho más cuidadosamente.
Juliette abrazó a Solange.
- La encontraremos y la traeremos de vuelta.
- ¿Quién era ese hombre?
- No uno de ellos. Es un Cárpato. Riordan. Oíste a Mamá hablar de ellos anteriormente. - No pudo evitar la nota defensiva de su voz.
- Aún así es un hombre, y no se puede confiar en él, Juliette. ¿Qué quiere de nosotras? ¿No está la raza de los Cárpatos sufriendo los mismos problemas que la del jaguar? - Solange tomó la ropa de las manos de Juliette y las anudó antes de atárselas alrededor del cuello. - Necesitan bebes para mantener viva su raza.
- Al menos respetan a las mujeres y quieren que sean felices, Solange. No todos los hombres son responsables de lo que hacen unos pocos. Y se sospecha que los hombres jaguar han entrado en contacto con un maestro vampiro. Vi uno, y si eso es uno, sentí lo malvado que era. Los hombres pueden muy bien haber sido influenciados por él.
- Me importa poco por qué hacer lo que hacen. No pueden tener a Jasmine. - Dijo Solange. - Líbrate de la ropa y salgamos de quí. - Estudió a Juliette mientas su prima se desnudaba. - Estás muy pálida. - Había sospecha en su voz.
- No quiero discutir contigo, Solange. Encontremos a Jasmine antes de que la hagan ninguna otra cosa.
- Nosotras no discutimos. - Objetó Solange. - Al meno no antes de que te mezclaras con un hombre. - Estudió el cuerpo pálido de su prima. - Un hombre que toma la sangre de otros.
Juliette ignoró la implicación.
- ¿El jaguar todavía está tras nuestro rastro?
- Volví sobre mis pasos y le conduje cerca del laboratorio solo para ver si pedía ayuda. Un montón de hombres revisaban lo que quedaba del edificio. Se derrumbó completamente. ¿El Cárpato tuvo algo que ver con eso?
Juliette asintió.
- Le encontré allí, encadenado en una celda, y conseguí liberarle. Estaba en mal forma. Le torturaron.
Solange maldijo.
- Supongo que eso hace que me guste más. Al menos conoce un poco de lo que pasan nuestras mujeres.

Aclaracion-Disclaimer

La Saga Serie Oscura, es propiedad de la talentosa Christine Feehan.
Este espacio esta creado con el único fin de hacer llegar los primeros capítulos de estas magnificas obras a todos ustedes que visitan el blog. Lamentablemente, en latinoamericano muchos de estos maravillosos ejemplares, no estan al alcance de todos.
Si tienes la posibilidad de conseguir estas historias en tu pais, apoya el trabajo de Christine y compra sus libros. Es la unica manera de que se continue con la publicacion de los mismos.
Gracias por su visita
Mary